El histórico manto bordado en oro recupera su esplendor tras un año de minucioso trabajo en el taller de restauración.
Tras doce meses de trabajo en el taller de bordados, el Manto Procesional de Nuestra Señora vuelve a la Basílica restaurado en su totalidad. La intervención ha permitido recuperar tonalidades originales y consolidar bordados del siglo XIX.